lunes, 12 de enero de 2015

Hazlo tú mismo - Colgantes de piedras con alambre.

Hola chicos:

Sé que no debería publicar nada hasta este sábado, pero es que no me podía aguantar (tomároslo como una recompensa para cuando no tenga tiempo para escribir nada, que será todo mayo y todo junio). 

Hoy quería enseñaros a hacer una de mis pasiones, colgantes con piedras o cristales. Yo voy mucho por la montaña y por la playa y suelo encontrarme piedrecitas monas, cristales naturales, nunca me he encontrado nada más valioso que pirita, pero me parecen bastante monas. Un día vi un vídeo en youtube sobre como hacer collares con piedras de playa, eran un poco cutres pero la idea está bien. Luego empecé a investigar y vi que gente que trabajaba con cristales utilizaba el mismo método y decidí hacer mi primer colgante (que ahora nada por el mal, probablemente se haya ahogado en las profundidades de la arena). Mi primer aviso, si vais a saltar olas al cantábrico en plena marea roja quitaros el colgante, o hacedle un buen nudo y sobretodo, no os dejéis una cadena muy larga. Es barato, sencillo y puede quedarte muy bonito. Eso sí, hay que tener paciencia para cogerle el truco. 

Los materiales son baratos y fáciles de obtener:

- Piedras, cristales e incluso pequeñas caracolas de mar. Mi recomendación: cuarzo.

- Alicate.

- Pintura o esmalte de uñas transparente. 

- Cuero.

- Alambre (bastante largo, 30-40cm dependiendo de la piedra, si no estáis seguros recortad más longitud). 

Ahora que lo tenéis todo, vamos a empezar. Para empezar, si la piedra es lisa y tiene un aspecto áspero, aplicamos esmalte de uñas por toda ella y la dejamos secar. Es probable que tengáis que hacerlo en dos pasadas. Así conseguiremos que parezca que está pulida. 

En lo que se seca, vamos a coger el extremo del alambre y lo vamos a enrollar, primero con el alicate y luego con la mano. Damos vueltas, dependiendo del tamaño de la piedra, tened en cuenta que va a ser la base. Yo como mínimo pondría 6 - 7 vueltas. Con el alicate empujamos el caracolillo que nos ha quedado hacia dentro dándole forma de cono invertido. 

Colocamos la piedra, miramos si encaja, hacemos algún ajuste si es necesario y con el resto del alambre damos un par de vueltas al rededor de la piedra, cuantas menos mejor para que se aprecie lo que es la piedra. Si queréis podéis intentar hacer un dibujo haciendo el caracolillo en medio del alambre en vez de en la base. Cuando acabamos rematamos la parte de arriba igual que la base, haciendo un caracolillo, con cuidado de no cerrar el caracolillo. 

Ahora nos queda poner o hacer una argolla para pasar el cordel de cuero. Os recomiendo ponerla en vez de hacerla, por que si no tenéis mucha experiencia es posible que se abra fácilmente. Después cortamos el alambre que sobra y rematamos, metiendo bien el alambre para que no nos pinchemos luego. 

Ya casi hemos terminado, pero para evitar que se mueva la piedra, vamos a poner un poco de pegamento fuerte transparente. No uséis látex  líquido por que se nota ya que cuando se seca es como una piedra. Poned un poco de pegamento líquido transparente y a correr. 

Y por fin, ya solo nos queda introducir el cordel de cuero y hacer un nudo corredizo. Si no sabéis hacer el nudo corredizo, que no se explicar muy bien como y tampoco soy muy buena en cabullería. 

https://www.youtube.com/watch?v=KVdcj8UNrXQ

Con estas piedras yo he preferido usar una cadena, pero con el cordel de cuero tiene un toque más medieval. 


Además, si dejáis volar vuestra imaginación seguro que encontráis muchas más utilidades a este método. 

Espero que os haya gustado la sesión adelantada de hazlo tú mismo. La semana que viene más, pero no sé si mejor. 

Veronique Bourignon. 




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